Nunca sabes lo que tienes

 

Nunca sabes lo que tienes, hasta que "casi" lo pierdes

Alejandro  era un chico común, soñador, con muchos problemas en su hogar, pero con unas ganas de salir adelante. Sus amigos y su familia decían que él era muy inteligente. No estaba tan seguro de eso, pero a veces, tenía esos "chispazos" que lo hacían pensar que ellos tenían razón.orden emocional, iba y venía rompiendo corazones, siendo desilusionado, había vivido todo. Un día quiso formarse y especializarse aprendiendo alemán en un conocido instituto de su ciudad. Pero consiguió algo más que aprender otra lengua: el amor de su vida. Poco a poco fue enamorándose de Claudia, una linda y hermosa chica, con una sonrisa capaz de alegrarle el día, con una piel tan suave que sus ásperas manos parecían llenarse de crema hidratante. Allí se enamoró.

Día a día fue conociéndola más y llenando su corazón de amor por ella, hasta que el 25 de Abril decidió formalizar su relación. Su vida emocional cambió. Durante este trayecto, hubo muchos altibajos, problemas, celos, lágrimas, rabias y decepciones, pero lograron salir adelante. Las cosas parecían normalizarse, hasta que la amarga distancia fue haciendo que esa llama se apagara.

Un nefasto día cometió el error más grande: sacar lágrimas de dolor en los ojos de Claudia, haciéndole pensar que ella era responsable de su propio llanto, cosa que al final no era así. La conciencia fue golpeando su  testaruda cabeza,  pensando en su error y soltando lagrimas de sangre. Aun así. pretendía callar.

 

Una revelación divina hizo que cambiara de opinión, arrepintiéndose duramente de su error, pero por su cabeza pasaban las imágenes de su dulce amor llorando, cosa que no lo dejaba vivir en paz. En ese momento pensó que todo había acabo, que ya no sería lo mismo, quería simplemente desaparecer de este mundo y convertirse en un ángel que cuidara todos los pasos de su amada Claudia, protegiéndola y guiándola. Pero decidió enfrentarlo todo, se dio cuenta que la mentira aunque tiene patas cortas, tarde o temprano cojea. Por eso decidió hacer frente a la situación, Claudia lloró con rabia, desilusión, decepción, le soltó una bofetada, y se fue molesta. Él simplemente comprendió y se dio cuenta de su error cometido, pero sabía que tenía razón.

Aquí fue el momento que tras 3 años de amor, sabía que un pequeño error lo había roto todo. Él simplemente decidió marcharse, pero con la esperanza que ella algún dia lo perdonara y comenzar una nueva etapa, más fortalecida y consciente de que jamás lo volvería hacer. Ese fue el día en el cual Alejandro se dio cuenta de lo que tenía y que no quería perderlo, no creo que ese tonto chico cometa el mismo error dos veces, ese fue el momento que se dio cuenta cuanto amaba a esa hermosa chica, a la que sería la mamá de sus hijos, con quien quería formar una familia, sueño que estuvo construyéndose por más de un trienio de años, pero que tardó solo un día en desvancerse.